
A tí que eres mi sol y tu luna.
Tu luna llena de hielo hecha esta.
Y las funde tu rosa, su perfume, tu perfume.
Que mecidas por el viento, esparcido en la noche queda.
Solo tu recuerdo me quedará,
cuando la nieve del tiempo volará.
Pero el frio pasará,
Y solo sus aromas alados nos permaneceran.
Tu sol, llamas de azufre y azogue.
Alimentan mi deseo y tu pasión.
Deja huellas que no conoce.
Sequia de piel y ansia de calor.
Hacia el celeste firmamento,
nuestro devenir, iluminando,
Y se pone a volar...
